Esta semana desde ICP Tech Solutions nos vamos a hacer eco de una noticia que vio la luz a mediados de marzo por medio del Ministerio de Consumo. Se trata del Índice de Reparabilidad, es decir, la capacidad que tiene un dispositivo electrónico de poder ser reparado.

La normativa tiene su origen en la legislación europea, siendo Francia el país pionero hace aproximadamente un año. La normativa pretende ofrecer información al consumidor sobre lo sencillos que son de reparar los dispositivos electrónicos que ha adquirido. Se proporciona mediante una etiqueta con una nota, obligatoria para todos los productos tecnológicos.

  • ¿Cómo se calcula dicha nota? Mediante las directrices del organismo competente. En el caso de España, el Ministerio de Consumo.
  • ¿Quién calcula la puntuación? El propio fabricante del dispositivo electrónico, siguiendo la normativa establecida por el organismo competente en cada país.
  • ¿Quién ofrece la puntuación? El propio fabricante.
  • ¿A qué dispositivos electrónicos afecta? En Francia afecta a lavadoras, portátiles, smartphones, televisores y cortadoras de césped. En España está por determinar.
  • ¿Cómo se mostrará? Mediante una etiqueta en el packaging del producto, así como una identificación en la web de compra al lado del producto.

La obsolescencia programada de productos, especialmente los tecnológicos, es lo que se pretende evitar. Esta ley, obligará al fabricante a indicar al consumidor sobre el llamado «índice de reparabilidad» donde se informará si el equipo es o no reparable, y en caso afirmativo, el fabricante deberá disponer de piezas de sustitución y un manual que garantice y facilite el arreglo.

Con ello se pretende llevar a cabo un alargamiento de la vida útil del producto hasta agotar su funcionalidad. Para el negocio que aporta soluciones de hardware, es sin duda una excelente noticia a la hora de aumentar las posibilidades de reparar tanto dentro como fuera de garantía, así como para el fabricante realizar un acondicionamiento del producto -que algún usuario no desee- y ponerlo de nuevo a la venta, obteniendo un doble beneficio con el mismo coste, más una mínima inversión.

Este tipo de leyes, sin duda ayudan a concienciarnos sobre la necesidad de ir implementando actividades que tengan que ver con la economía circular, el ahorro en cuanto a recursos naturales y a cuidar el consumo, haciéndolo de una manera siempre responsable y necesaria.